jueves, 3 de mayo de 2018

¿COMO ENTENDEMOS HOY LA EXCLUSIÓN SOCIAL?

RECORRIDO HISTÓRICO:
Existe una problemática al tratar uno de los campos de la educación social. Este campo se refiere al de la exclusión social, y la problemática ocurre a la hora de explicar qué entendemos por exclusión, puesto que es necesario describir y delimitar todos los campos para proceder a realizar un modelo de actuación eficaz para conseguir paliar o reducir dicha exclusión. Es porque hay que ser cuidadosos en la práctica por lo que detectamos esta necesidad de definir el campo, puesto que aborda muchos contextos y situaciones y la acción social marca una trayectoria vital en los individuos sobre los que recae la acción. El hecho de encontrarse en lo que denominamos una situación de exclusión provoca, en sí mismo, ciertas desventajas sociales y a su vez, genera un mayor número de desigualdades y se crea un mayor énfasis en las ya anteriores.
Los orígenes del término se retoman a aportaciones de grandes figuras de la Sociología como Marx, Engels, Durkheim, Tönnies, Bourdieu y Parkin, resaltando la dualidad de la clase social, hecho que te hará estar “dentro o fuera”.
Las atribuciones más recientes las encontramos con René Lenoir en su obra Les exclus: Un Française sur dix, que entiende el término como un fenómeno que presenta rasgos y características singulares y específicas. Sin embargo otros autores argumentan que “es un término que comenzó a utilizarse en Francia durante los años sesenta y que generalmente se les atribuía a los pobres, pero que dicho concepto no comenzó a difundirse hasta la crisis económica.” (Silver, 1994)
Según surgían nuevos grupos con necesidades sociales, se les abarcaba dentro de éste término, abarcando así nuevos grupos y nuevos problemas sociales. Tras la difusión de dicho término la unión Europea adoptó ciertas medidas para combatir la exclusión social y promover la integración europea, es en 1989 cuando se publica un texto comunitario donde se hace referencia a la exclusión. Este hecho se atribuye a los cambios estructurales y socioculturales como causa de la variación del empleo y su función social. A lo largo del tiempo se le ha otorgado diferentes matices y significados al concepto de exclusión social, lo que implica que recoja progresivamente un mayor número de contextos y situaciones sociales.
Como se apunta, no se trata de un concepto radicalmente nuevo, aunque sí presenta unas características singulares. (Rubio & Moneteros, 2002)

NUEVO CONCEPTO DE EXCLUSIÓN SOCIAL:
La necesidad de redefinir el concepto con una mayor precisión y rigor, y abandonar el imaginario de pobreza se debe a que las limitaciones del término de pobreza que nos otorgan los economistas no responden a la cantidad y variedad de problemas que presenta la población en la actualidad. Por ello el concepto de exclusión social obliga a centrar el debate en aspectos que la pobreza ha dejado al margen, como todos aquellos procesos que conllevan a la exclusión, las relaciones sociales, etc. Por ello, como primera característica a señalar en la exclusión social es la multidimensionalidad y los diversos factores del concepto que no se incluyen en el fenómeno de la pobreza, puesto que esta hace referencia a la escasez de materiales cuantificables que pueden ser considerados por la sociedad como medios que alcanzan el mínimo vital para poder vivir adecuadamente. Sin embargo no podemos desvincularnos totalmente de este término puesto que pobreza y exclusión social tienen elementos comunes y son fenómenos relacionados entre sí ya que la pobreza puede ser el resultado de una exclusión política, social o cultural. Sin embargo no todas las personas excluidas o en riesgo de exclusión no son necesariamente, pobres.
Como conclusión, podemos resumir que la exclusión presenta varias dimensiones, no solamente la económica como sucede con la pobreza, sino que también se incluyen otros aspectos como laborales, sociales, culturales, educativos, etc. así también podemos observar que mientras la pobreza tienen un carácter personal, la exclusión tiene un carácter estructural; así mismo la pobreza genera desigualdad social mientras que la exclusión provoca una fragmentación social y por último, mientras que la pobreza aparece en un contexto histórico de industrialización, la exclusión aparece en las sociedades postindustriales, afectando a colectivos a diferencia de nuevo de la pobreza, que afecta a individuos.
Si tenemos en cuenta las características expuestas anteriormente podemos entender la exclusión social como un fenómeno que tiende a combinar y separar tanto a individuos como a colectivos de una serie de derechos sociales a los que otros colectivos o individuos si tienen acceso, es decir, se crea una fractura en lo relacionado a la igualdad de oportunidades, llegando a anular su función como ciudadano, como se confirma en la definición de exclusión social como “proceso por el cual a ciertos individuos o grupos se les impide sistemáticamente el acceso a  posiciones que les permitirían una subsistencia autónoma dentro de los niveles sociales determinados por las instituciones y valores en un contexto dado”. (Castells, 2001)
Sin embargo, “el término de la exclusión social implica, en su raíz, una cierta imagen dual de la sociedad, en la que existe un sector “integrado” y otro “excluido”.” (Tezanos, 1999). Esto determina la ubicación de los individuos y grupos sociales en uno y otro grupo, donde los excluidos sociales se encuentran desvinculados a los procesos relacionados con la ciudadanía, es decir, como apuntábamos anteriormente, de los derechos y deberes que tienen que ver con el bienestar de la persona, puesto que el trabajo, actualmente, no es la única forma de conseguir los recursos necesarios para subsistir, pero ésta función desarrolla gran parte de la participación activa del individuo en la sociedad  (Pérez, Sáez, & Trujillo, 2002)
Siguiendo la línea de oportunidad de integración social vinculada al trabajo, debemos destacar autores como (Subitars, 2004) y otros que destacan, al mismo tiempo, la educación como mecanismo y herramienta para encontrar un trabajo que posibilite la integración, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad postindustrial en la cual la integración pasa por tres ejes básico: el mercado y la utilidad social aportada por la persona, el mecanismo de intercambio y de vinculación a la contribución colectiva de creación de valor, la redistribución que se lleva a cabo por organismos de poder y las relaciones de reciprocidad en las relaciones sociales, es decir, en el funcionamiento del sistema capitalista actual, “colaborando en ese sistema que produce e integra la exclusión social”.

FACTORES QUE CAUSAN EXCLUSIÓN SOCIAL:
Vemos necesario hacernos una pregunta: ¿Cuáles son los factores que genera una situación de exclusión social? Los factores de riesgo son abundantes y se relacionan entre sí. Esos factores “van más allá del desempleo y del acceso al mercado de trabajo, sino que se manifiesta a través de privaciones y obstáculos de diverso tipo que, solos o combinados, impiden una participación plena en ámbitos como la educación, la salud, el medio ambiente, la vivienda, la cultura, el ejercicio de derechos, el acceso a las ayudas familiares, etc.
También vemos necesario destacar la educación entendida como proceso permanente para poder formar a los individuos con el objetivo de que sean capaces por sí mismos de participar de forma plena y satisfactoria en la vida social.
Nos podemos encontrar en una situación única de exclusión social según las variables o los ámbitos que se combinen en nuestra trayectoria, con lo cual varios individuos que hayan partido de una situación similar pueden acabar encontrándose con situaciones de exclusión social totalmente diferenciadas entre sí, aunque también puede ocurrir que se den factores conectados directamente a las condiciones personales del individuo, con lo que podemos concretar que cualquier persona puede encontrarse en algún momento de su vida en una situación de exclusión o riesgo de exclusión scoail, puesto que existe la posibilidad de que nos influyan variables ajenas  nosotros mismos que nos lleven a encontrarnos en dicha situación. Sin embargo los factores de riesgo que señalamos como ajenos al individuo variarán según el contexto actual donde nos situemos, teniendo en cuenta los cambios que debe afrontar la sociedad en su conjunto.

LA EDUCACIÓN SOCIAL Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL:
(Bonafé, 1998) indica que la práctica educadora no es simplemente una acción técnica sino un orden de significados socialmente construidos e históricamente determinados. Para una práctica eficaz desde la Educación Social, debemos saber contemplar la problemática que venimos señalando durante todo el documento es decir, la complejidad que ofrece la exclusión social desde una perspectiva socio-educativa que aborda todos los factores que puede llegar a presentar un individuo o colectivo que se haya en una situación similar. Las prácticas que se llevan a cabo son diversas, tanto como situaciones podemos encontrar, sin embargo debemos dar respuestas plurales y adaptadas al mismo tiempo. Las situaciones de los individuos no son estáticas, hecho que le suma complejidad a la acción socioeducativa, por lo que urge concretar un modelo de respuesta que abarque y genere una gran cantidad de nuevos contextos para trabajar con el individuo o grupo.
Al mismo tiempo, para realizar una práctica eficaz habrá que determinar una serie de significados compartidos que concierne al individuo o grupo, por ello, y teniendo en cuenta las características que hemos ido definiendo a lo largo del documento el diagnóstico del educador social debe centrarse en las necesidades y alejarse de aquellas acciones y/o conceptos que perpetúan las diversas situaciones de desventajas sociales. Es necesario hacer partícipe al sujeto de trabajo en la constante construcción y madurez de la sociedad. Sin embargo este proceso tiene un alto grado de responsabilidad social, con lo que las acciones ejecutadas deben ser controladas y deben seguir un orden socioeducativo. La participación debe fomentarse en todos los ámbitos, puesto que son muchos en los que la exclusión social tiene lugar, y es un proceso necesario para conseguir la democracia y reforzar la comprensión comunitaria para construir una sociedad plural responsable donde los sujetos participen de forma concienciada gestionando los conflictos que puedan aparecer y aportando soluciones adaptadas.
Es decir, se concibe la Educación Social como una “profesión mediadora entre los inte­reses y finalidades de las políticas sociales y las necesidades y deseos de los ciudadanos.” Sin embargo esta profesión y sus correspondientes profesionales se encuentran en esta misma situación, lo que supone un doble trabajo a realizar para obtener el reconocimiento que merece la profesión.

CONCLUSIONES:
Para finalizar el ensayo, cabe señalar las conclusiones obtenidas a la hora de delimitar el concepto de exclusión social. No deja de ser un término que necesita ser profundizado y estudiado como fenómeno, pero sí podemos decir que ha ido capturando cierta forma en el recorrido histórico y en la actualidad, desde su origen en forma de pobreza hasta nuestros días, concentrando una serie de características innegables, tales como su multidimensionalidad, su relatividad y su dinamismo.
Habrá que analizar este fenómeno desde varias perspectivas y comparando las aportaciones y estudios de varios investigadores, así como se ha realizado en el actual informe. También ha de resaltarse los diferentes ámbitos de manifestación de este fenómeno, así como la incidencia y el papel crucial que juega la educación y la formación de la ciudadanía y sin cometer el error de concretar su eje y causa central en el trabajo, puesto que la sociedad actual realizar tareas remuneradas no te exime de encontrarte en una situación de exclusión.
Siguiendo esta línea, debemos entender este proceso como un hecho probable que puede afectar a cualquier individuo o colectivo, pero que sí puede ser evitable a través de buenas prácticas socioeducativas generadoras de nuevos contextos, cambios y transformaciones sociales que pueden dar lugar a nuevas oportunidades de integración, siempre teniendo en cuenta que la realidad es cambiante y hay que reciclarse para no caer en prácticas erróneas que desaten efectos contrarios a los deseados o bien, que perpetúen los procesos mediante los que se llegan al desarrollo del fenómeno de la exclusión social como etapa final resultante de la combinación de uno o varios factores.
Como se expone en el texto utilizado, es necesario que todos aquellos que desempeñen las prácticas socioeducativas realicen y expongan diferencias entre las posibilidades de este concepto y en cómo se manifiesta en las diferentes realidades sociales y sus respectivas problemáticas, así como la posibilidad que existe de que se generen nuevos contextos que desemboquen en nuevas formas de exclusión social y las relaciones que se da con las ya actuales, al mismo tiempo que se estudia la relación y la combinación de distintos factores, internos y externos de los individuos que llevan a dicha situación.
La complejidad se acentúa si pensamos en este fenómeno como permanente y que presenta gran rapidez en su dinamismo, puesto que responde al ritmo del cambio social, por ello vemos necesario darle gran importancia a responder a las necesidades actuales y formar así cierto modelo de acción que guíe mediante la experiencia la práctica socioeducativa para resolver con la mayor inmediatez posible las diferentes situaciones de exclusión social.

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